¿Cómo afrontar el hecho de tener un hermano o familiar en el mismo salón de clase o en la misma escuela?

La escuela brinda no sólo herramientas académicas, sino que también representa un parteaguas esencial en la formación de la personalidad, ya que es aquí donde fuera de casa se dan las principales experiencias de socialización y creación de vínculos a lo largo de la vida.

Aunque el ser humano es social por naturaleza, existen problemáticas que impiden el óptimo desarrollo si no se saben manejar. Compartir escuela o ir en el mismo salón de clases que tu hermano o familiar puede ser una de ellas si no existe un buen manejo.

Maestros

Respetar las diferencias esenciales: Aunque sean gemelos, hermanos, o familiares es importante que los maestros identifiquen la personalidad y necesidades de cada uno.

Poner límites y reglas claras: Tener dos de la misma familia en clase o en la misma escuela puede ser motivo de caos e indisciplina si no se establecen normas de convivencia.

Promover la diferenciación: Evitar que los familiares queden juntos tanto para el trabajo en clase como para el trabajo recreativo y deportivo, promueve una socialización más abierta y sana.

Padres de familia

Congruencia: Escoger una escuela que comulgue con sus ideas y expectativas de integración es clave para aquellos padres que desean compartir colegio con familiares.

Comunicación constante para que los hijos expandan sus horizontes creando relaciones fuera del circulo familiar y hagan relaciones con otros.

Hay que respetar si los hermanos o primos dentro de la escuela deciden tener un circulo social que no les incluya. Eso es parte de la diferenciación y autonomía.

Respeto a las creencias de los otros: Los padres deben de inculcar respeto a los otros, ya que si hay más de dos en una escuela posiblemente pueden hacer equipo en contra de aquellos que no le son iguales y afines.

Alumnos

No hagas bandos: Y menos si se trata de hermanos o familiares. Dividir o poner en contra a un hermano, primo o pariente puede ser bastante dañino para el ambiente escolar.

Respeta las diferencias: No por ser hermanos o parientes quiere decir que son la misma persona. Aprende a conocer a cada uno por separado y establece una relación de acuerdo a tus afinidades.

Sé cuidadoso: Trata de no comparar entre dos familiares. Cada ser humano es único e irrepetible y la armonía consiste en integrar aceptando las diferencias.

Fuente: Rebeca Maccise, psicoterapeuta de pareja, familia e individual

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