La lectura…una llave para aprender

De acuerdo con el Centro para la Educación Pública de Estados Unidos, la lectura es la llave para la adquisición de conocimiento pues, como dijo el autor e ilustrador de más de 200 libros infantiles, Tomie dePaola, “si aprendes a leer, puedes leer para aprender sobre cualquier cosa.” En realidad, leer es un proceso complejo que requiere de habilidades como decodificación, predicción y cuestionamiento. Para lograrlo, los lectores usan claves en el texto, aprenden vocabulario y cuestionan a partir de conocimientos previos que les permiten hacer conexiones entre lo que saben y lo que descubren en las lecturas.

Para que los niños de primaria y secundaria desarrollen estas habilidades, los docentes diseñan estrategias relacionadas con el proceso de enseñanza de la lectura y la comprensión lectora. De acuerdo con la National Academies Press, los docentes enseñan a “analizar críticamente, argumentar, sintetizar información de múltiples fuentes y a utilizar la lectura para construir conocimiento”.

Gracias a ello, los alumnos de primaria y secundaria aprovechan los beneficios de la lectura y desarrollan el gusto por ella. Además, según un estudio realizado por la Fundación Annie E. Casey, las habilidades lectoras les dan cuatro veces más posibilidad de graduarse.”

La lectura mejora la concentración y estimula el cerebro

Al jugar con el lenguaje, las estructuras del argumento y las imágenes, los estudiantes se enfrentan a un reto cognitivo que les demanda concentración por periodos extendidos de tiempo mientras realizan interpretaciones de descripciones y desarrollan la memoria para recordar detalles y personajes. De hecho, los neurocientíficos han determinado que leer estimula todas las áreas cognitivas en el cerebro, no solamente las responsables del lenguaje sino incluso aquellas que coordinan el movimiento e interpretan aromas. En ese sentido, al involucrarse activamente en la lectura, los niños y jóvenes presentan un desarrollo imaginativo sorprendente.

La lectura…también mejora las habilidades matemáticas de los alumnos

Según la Asociación de Investigación de Desarrollo Intercultural “las actividades de lectoescritura ayudan a los alumnos a analizar, interpretar y comunicar ideas matemáticas. Estas son actividades necesarias para evaluar fuentes de información y validar la información en sí misma, una competencia clave para la alfabetización matemática.” En otras palabras, el pensamiento matemático y las habilidades para la comprensión lectora son hasta cierto punto similares. En ambos casos se requiere predecir, inferir, comparar, contrastar, determinar causas y efectos, además de proponer soluciones a problemas.

Leer enseña a los niños sobre el mundo que les rodea

La lectura impulsa a los estudiantes a desarrollar preguntas en torno al texto. Motiva a preguntar y a identificar valores. De la misma manera, permite comentar y contrastar acontecimientos ficticios con sus vidas, o bien descubrir otros entornos o mundos. La lectura despierta el interés de los estudiantes sobre otras culturas, formas de ser y pensar, lo cual promueve la empatía y la apreciación de la diversidad.

Al leer se desarrollan el vocabulario y las habilidades del lenguaje

Los alumnos se encuentran expuestos al lenguaje en su día a día, el vocabulario que escuchan a su alrededor suele ser limitado y repetitivo. Por ello, la lectura asegura que los estudiantes tengan contacto con vocabulario relacionado con diferentes temáticas, lo cual multiplica la cantidad de frases, palabras y expresiones a las que normalmente acceden. De acuerdo con una investigación de la Pediatric Academic Societies Meeting realizada en 2017, la lectura en la infancia temprana promueve el desarrollo de vocabulario y habilidades lectoras cuatro años después. Por ende, la lectura en primaria y secundaria es fundamental para que los estudiantes tengan un buen desempeño académico.

Leer para la sed de conocimiento

En la actualidad el uso de la televisión, los videojuegos y el smartphones forma parte de las actividades de ocio más comunes entre los niños y adolescentes. No obstante, en ocasiones sus contenidos aportan poco al desarrollo de valores, aptitudes y habilidades; por ello la lectura es, en definitiva, un contrapeso como forma de entretenimiento, además de ser un hobbie mucho más enriquecedor por todas las razones ya mencionadas.

Definir la identidad

La literatura nos ayuda a definir quiénes somos pues amolda nuestra conciencia y nuestra identidad. Para los adolescentes, la narrativa permite generar empatía y conocer cómo son “los otros”; es una fuente de estímulo de la auto-conciencia. Al descubrir afinidades con los personajes, los estudiantes se vuelven conscientes de su manera de ser, sus valores y su forma de pensar y sentir. Evidentemente, esto funciona como impulso de cualidades positivas además de como advertencia e invitación a transformar características negativas en cualidades que deseen poseer como seres humanos.

Por: Mtra. Paulina Sánchez para Ediciones Castillo